miércoles, 3 de diciembre de 2008

De lámparas y genios

Allí estaba sentado, con el sol dándome en la cara y calentando mis mejillas que poco a poco volvían a la temperatura que debían. Debajo de mi una tela, quizás un abrigo o quizá una alfombra mágica, cierra los ojos e imagina... ¿Se me permite divagar?


Si, era una alfombra mágica y podía echar a volar en cualquier momento, si es que no estaba volando ya. En nuestro viaje por los cielos me preguntaste que cómo la conseguí, y te relaté que fue por casualidad que una vieja lámpara cayese en mis manos, era una lámpara como las que se utilizaban antiguamente para encender aceite, y la froté por que estaba algo sucia. Como era de esperar un genio salió de la lampara, pero no era un genio típico, este era pequeño, del tamaño de un ratón, y de un intenso color naranja, como no podía ser de otra forma a los ojos de un daltónico.
Como era un genio especial también tenía un genio especial y a causa de llevar casi mil años encerrado sin que le sacase nadie estaba de muy mal humor, por lo que me dijo que solo me concedería un deseo, y que no tenía mucho tiempo para pensármelo, que me diera prisa.

Ante tamaña oportunidad no podía pedir ninguna nimiedad, no debía ser algo típico, ni tampoco nada que se fuese a acabar rápido, debía ser algo igual de grande e igual de importante que haberse encontrado a un genio. Debía ser algo que me hiciese feliz, que me despegase del suelo y me llevase a otro mundo cada vez que lo usase, que me sacase de los momentos oscuros para iluminarme el día, algo que fuese mi momento del día, algo que me hiciese reír y que también fuese capaz de hacerme llorar, pero de felicidad. Algo que tendría ocupada mi cabeza durante el día y mi alma durante las noches, algo que en esencia solo podía ser bueno...

Y todo lo que se me ocurrió (que tampoco está mal) fue pedirle al genio un amuleto, un amuleto que me concediese deseos, cada vez que se los pidiese, o uno al día, pero así podría pedir y desear todas las cosas que se nos pasan por la cabeza cuando uno encuentra una lámpara y que nunca podría decir por haber solo tres deseos, y en este caso nada más que uno.

El genio me miró y se rió:
- Si te regalase eso me quedaría sin trabajo. Pero en cambio te voy a conceder algo muy parecido, algo que te va a conceder tus deseos, y sin necesidad de que los pidas, y mucho mejor que un frío objeto material. Se tratará de alguien, de una persona que te hará feliz y que provocará todas esas cosas en las que pensabas desear antes de pedirme el amuleto. A esta persona ya la conocerás, no te preocupes ni tengas prisa.

Chasqueó sus pequeños dedos naranjas y la lámpara y él desaparecieron...

Allí estaba sentado, con el sol dándome en la cara y calentando mis mejillas que poco a poco volvían a la temperatura que debían. Debajo de mi una tela, quizás un abrigo o quizá una alfombra mágica, y al lado, sentada junto a mi, mi amuleto, tratando de ocultar su identidad, y levemente y discretamente, con una disimulada sonrisa y un increíble brillo en sus ojos, haciéndome volar y surcar el universo en una alfombra mágica.

7 comentarios:

LEPRE dijo...

O_O


estoy harta de encontrarme textos de estos...
me cogeré un año sabático de blogs


que noooooo
que si lo hago mueroooo....
jo esque joo...
pero.. hay una cosa que no entiendo...
entonces...
el genio..
su ADN mitocondrial tambien viene de la madre??
los genios tienen madre??
a lo mejor el deseo que se le cumple una genia es el de tener un geniito y desde entonces se convierten en árbol porque alcanzan la felicidad absoluta y no se las vuelve a ver...
a lo mejor son como los cerdis...

hhmmm...




ojalá fuese tan fácil conseguir un amuleto de esos...

Anónimo dijo...

Algo parecido me pasó a mi, pero el amuleto que aquel genio me dio resulto ser un pañuelo verde y blanco. Al principio no lo entendía del todo, tal vez aun no lo entienda, tal vez cada día lo entenda un poco más o alomejor un poco menos. De lo que estoy segura es de que cada día lo siento más y resultó cumplir todos esos factores que yo creí q debia cumplir.
Puede algún día me reagale un amuleto como el tuyo o puede que el q me dio aquella vez llevara incluidos varios asi.

Jo pape últimamente me estás haciendo recordar pensar y llorar,de felicidad, mucho.

Un abrazo muy fuerte!
Ire

Andrea dijo...

woooou!!!! he de confesarte ke me he vuelto adicta a tus actualizaciones,y ke me he convertido en ferviente admiradora tuya...!!!!!!!!eres genial !!me haces plantearme todas las cosas desde otro punto de vista que a veces ni me doy cuenta de que existe...!!

Seguiré leyéndote!!!un besazo!!!!

Andrea dijo...

por cierto me tienes que decir cómo subir vídeos de youtube ke no se!!!!y me esty desesperando!!!un beso!!!

Almejandrito dijo...

Jeje, en los videos de youtube aparece a la derecha, debajo de la descripción del video, dos ventanitas con texto, la primera es la dirección del video, y la segunda, que pone insertar, es el código que tienes que copiar y pegar en tu blog para que aparezcan los videos.

Muchas gracias por los comentarios!!

LEPRE dijo...

jo Irene...
me has dejado K.O.
...


y yo ahora de dónde saco la originalidad???

de los árboles??
para ello debería viajar al futuro...
hmm..
al futuro..
pensare en ello...
seriamente....
pero hasta entonces...
me autobeto la entrada a estos sitios blogareños!!

Anónimo dijo...

y con sonrisa de payasa me has dejado.me alegro tanto de q vueles, de verte tan bien. estas q deslumbras.

cuida y disfruta de tu amuleto cada seg, sin miedo (como un sabio me aconsejo)sin temor y con la confianza de q el quiere estar contigo.

Elena(*)