Sigo con testimonios de supervivientes del horror. En este caso el testimonio es todo lo que queda de un ser humano, todo lo que llegará a ser, y sobre todo el valor que recoge esta forma de memoria.
Hurbinek
“(...) mi atención, y la de mis vecinos de cama, pocas veces podía eludir la presencia obsesiva, la mortal fuerza de afirmación del que entre nosotros era el más pequeño e inerme, del más inocente: de un niño, Hurbinek.Hurbinek no era nadie, un hijo de la muerte, un hijo de Auschwitz. Parecía tener unos tres años, nadie sabía nada de él, no sabía hablar y no tenía nombre: aquel curioso nombre de Hurbinek se lo habíamos dado nosotros, puede que hubiera sido una de las mujeres que había interpretado con aquellas sílabas alguno de los sonidos inarticulados que el pequeño emitía de vez en cuando. Estaba paralítico de medio cuerpo y tenía las piernas atrofiadas, delgadas como hilos; pero los ojos, perdidos en la cara triangular y hundida, asaeteaban atrozmente a los vivos, llenos de preguntas, de afirmaciones, del deseo de desencadenarse, de romper la tumba de su mutismo. La palabra que le faltaba y que nadie se había preocupado de enseñarle, la necesidad de la palabra, apremiaba desde su mirada con una urgencia explosiva: era una mirada salvaje y humana a la vez, una mirada madura que nos juzgaba y que ninguno de nosotros se atrevía a afrontar, tan cargada estaba de fuerza y de dolor.Ninguno, excepto Henek: era mi vecino de cama, un muchacho húngaro robusto y florido, de quince años. Henek se pasaba junto a la cuna de Hurbinek la mitad del día. Era maternal más que paternal: es bastante probable que, si aquella convivencia precaria que teníamos hubiese durado más de un mes, Henek hubiese enseñado a hablar a Hurbinek; seguro que mejor que las muchachas polacas, demasiado tiernas y demasiado vanas, que lo mareaban con caricias y besos pero que rehuían su intimidad.Henek, tranquilo y testarudo, se sentaba junto a la pequeña esfinge, inmune al triste poder que emanaba; le llevaba de comer, le arreglaba las mantas, lo limpiaba con hábiles manos que no sentían repugnancia; y le hablaba, naturalmente en húngaro, con voz lenta y paciente. Una semana más tarde, Henek anunció con seriedad, pero sin sombra de presunción, que Hurbinek “había dicho una palabra”. ¿Qué palabra? No lo sabía, una palabra difícil, que no era húngara: algo parecido a “mass-klo”, “mastiklo”. En la noche aguzamos el oído: era verdad, desde el rincón de Hurbinek nos llegaba de vez en cuando un sonido, una palabra. No siempre era exactamente igual, en realidad, pero era una palabra articulada con toda seguridad; o, mejor dicho, palabras articuladas ligeramente diferentes entre sí, variaciones experimentales en torno a un tema, a una raíz, tal vez a un nombre.Hurbinek siguió con sus experimentos obstinados mientras tuvo vida. En los días siguientes todos los escuchamos en silencio, ansiosos por comprenderlo, entre nosotros había gente que hablaba todas las lenguas de Europa: pero la palabra de Hurbinek se quedó en el secreto. No, no era un mensaje, no era una revelación: puede que fuese su nombre, si alguna vez le había tocado uno en suerte; puede (según nuestras hipótesis) que quisiese decir “comer” o “pan”; o tal vez “carne” en bohemio, como sostenía con buenos argumentos uno de nosotros que conocía esa lengua.Hurbinek, que tenía tres años y probablemente había nacido en Auschwitz, y nunca había visto un árbol; Hurbinek, que había luchado como un hombre, hasta el último suspiro, por conquistar su entrada en el mundo de los hombres, del cual un poder bestial lo había exiliado; Hurbinek, el sinnombre, cuyo minúsculo antebrazo había sido firmado con el tatuaje de Auschwitz; Hurbinek murió en los primeros días de marzo de 1945, libre pero no redimido.Nada queda de él: el único testimonio de su existencia son estas palabras mías.”
Primo Levi. "La tregua". (Trilogía de Auschwitz, junto a "Si esto es un hombre" y "Los hundidos y los salvados" Ed. El Aleph.)
jueves 14 de enero de 2010
jueves 17 de diciembre de 2009
Shoah: Abraham Bomba
Llevaba ya tiempo con esto un poco abandonado, en ese plan en el que te resuena por la cabeza un "debería actualizar el blog" y que nunca lo llegas a hacer. ¡Y eso que tenía varias ideas para escribir y vídeos que quería comentar! En fin, la naturaleza humana que es incomprensible...
Y de eso mismo va esta entrada.
Este año la asignatura estrella que me hace pensar se llama Educación Cívica, y cada lunes y miércoles salgo de la facultad abrumado por golpes de realidad y por la profundidad de las exposiciones de mi profe. Mi profe es un estudioso del holocausto judío y de la Segunda Guerra mundial, y el enfoque de la asignatura va más o menos hacia cómo se puede considerar valores absolutos (como la dignidad de la persona, el derecho a la vida, el derecho a tener derechos...) en situaciones extremas, como un genocidio, o el caso de los refugiados o desplazados (que pierden su condición de ciudadanos de algún lugar y con ello sus derechos), y plantea si el conocimiento de estos hechos y la memoria histórica deben estar presentes en una educación para la ciudadanía, en una educación política (no se entienda aquí politizada) y si se pueden comparar.
El tema tiene mucha chicha profunda :D
Hace dos días nos puso un fragmento de la película "Shoah" que recoge los testimonios reales de judíos supervivientes al holocausto nazi y que a continuación os pongo. Dura unos 15 minutos y si no lo vas a poder ver ahora déjalo para cuando puedas verlo del tirón y después de haberlo visto continua leyendo. Advierto que no es agradable.
Abraham Bomba
A Claude Lanzmann, el director de la película, se la ha criticado mucho por encrudecerse y por usar medios como el del vídeo (a mi tampoco me parece bien hacerle pasar al hombre por eso). Y sin embargo creo que la veracidad del testimonio y la ampolla abierta en el barbero cuentan la historia de una forma que otras películas o formas de presentarlo no podrían conseguir. Toda la película dura 9 horas y media, las cuales Lanzmann opina que deberían verse sin pausas, para que termines de verla película extenuado, busca que sufras para poder transmitirte el mensaje.
Hay un momento en el que no se traduce lo que está diciendo, no es inglés, es una mezcla entre hebreo y alemán y está rezando, rezando antes de contar lo que él considera tan atroz. Es muy frecuente en los testimonios de los judíos supervivientes que no quieran contar lo que les pasó. Testimonios como este nos sacan de la instrumentalización del lenguaje y nos acercan a la realidad que ellos vivieron y que en mi opinión no puede ser olvidada.
Me interesan vuestras opiniones...
Ser felices
Y de eso mismo va esta entrada.
Este año la asignatura estrella que me hace pensar se llama Educación Cívica, y cada lunes y miércoles salgo de la facultad abrumado por golpes de realidad y por la profundidad de las exposiciones de mi profe. Mi profe es un estudioso del holocausto judío y de la Segunda Guerra mundial, y el enfoque de la asignatura va más o menos hacia cómo se puede considerar valores absolutos (como la dignidad de la persona, el derecho a la vida, el derecho a tener derechos...) en situaciones extremas, como un genocidio, o el caso de los refugiados o desplazados (que pierden su condición de ciudadanos de algún lugar y con ello sus derechos), y plantea si el conocimiento de estos hechos y la memoria histórica deben estar presentes en una educación para la ciudadanía, en una educación política (no se entienda aquí politizada) y si se pueden comparar.
El tema tiene mucha chicha profunda :D
Hace dos días nos puso un fragmento de la película "Shoah" que recoge los testimonios reales de judíos supervivientes al holocausto nazi y que a continuación os pongo. Dura unos 15 minutos y si no lo vas a poder ver ahora déjalo para cuando puedas verlo del tirón y después de haberlo visto continua leyendo. Advierto que no es agradable.
Abraham Bomba
A Claude Lanzmann, el director de la película, se la ha criticado mucho por encrudecerse y por usar medios como el del vídeo (a mi tampoco me parece bien hacerle pasar al hombre por eso). Y sin embargo creo que la veracidad del testimonio y la ampolla abierta en el barbero cuentan la historia de una forma que otras películas o formas de presentarlo no podrían conseguir. Toda la película dura 9 horas y media, las cuales Lanzmann opina que deberían verse sin pausas, para que termines de verla película extenuado, busca que sufras para poder transmitirte el mensaje.
Hay un momento en el que no se traduce lo que está diciendo, no es inglés, es una mezcla entre hebreo y alemán y está rezando, rezando antes de contar lo que él considera tan atroz. Es muy frecuente en los testimonios de los judíos supervivientes que no quieran contar lo que les pasó. Testimonios como este nos sacan de la instrumentalización del lenguaje y nos acercan a la realidad que ellos vivieron y que en mi opinión no puede ser olvidada.
Me interesan vuestras opiniones...
Ser felices
martes 3 de noviembre de 2009
jueves 29 de octubre de 2009
Wake me up when September ends
EL VERANO HA LLEGADO Y SE HA IDO
EL INOCENTE NUNCA PUEDE DURAR
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
COMO MIS PADRES SE HAN IDO
SIETE AÑOS HAN PASADO TAN RÁPIDO
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
AQUÍ VIENE LA LLUVIA OTRA VEZ
CAE DESDE LAS ESTRELLAS
EMPAPADO EN MI DOLOR OTRA VEZ
CONVIRTIÉNDONOS EN LO QUE SOMOS
MI MEMORIA DESCANSA
PERO NUNCA OLVIDA LO QUE PERDÍ
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
EL VERANO HA LLEGADO Y SE HA IDO
EL INOCENTE NUNCA PUEDE DURAR
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
RESUENAN LAS CAMPANAS OTRA VEZ
COMO LO HICIMOS CUANDO LA PRIMAVERA EMPEZÓ
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
AQUÍ VIENE LA LLUVIA OTRA VEZ
CAE DESDE LAS ESTRELLAS
EMPAPADO EN MI DOLOR OTRA VEZ
CONVIRTIÉNDONOS EN LO QUE SOMOS
MI MEMORIA DESCANSA
PERO NUNCA OLVIDA LO QUE PERDÍ
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
EL VERANO HA LLEGADO Y SE HA IDO
EL INOCENTE NUNCA PUEDE DURAR
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
COMO MIS PADRES SE HAN IDO
SIETE AÑOS HAN PASADO TAN RÁPIDO
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
DESPIÉRTENME CUANDO TERMINE SEPTIEMBRE
sábado 17 de octubre de 2009
jueves 15 de octubre de 2009
Nanas de la cebolla otra vez
Creo que alguna vez ya puse lo que voy a poner pero hoy va dedicado a los dos padres que miraban y besaban a un bebé de más o menos un mes. Ya podía desaparecer el bar en el que setaban que ellos no se iban a dar cuenta.
Y así vuela sobre mi cabeza el poema que le escribe Miguel Hernandez a su mujer y a su hijo bebé cuando esta le manda una carta a la cárcel donde está encerrado contándole que apenas tienes tiene una cebolla para comer y que el niño le ha hecho una herida con los dientes en el pecho al mamar.
Y como remate al maestro Serrat
Y así vuela sobre mi cabeza el poema que le escribe Miguel Hernandez a su mujer y a su hijo bebé cuando esta le manda una carta a la cárcel donde está encerrado contándole que apenas tienes tiene una cebolla para comer y que el niño le ha hecho una herida con los dientes en el pecho al mamar.
Y como remate al maestro Serrat
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del Sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del Sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
Por cierto, hoy he comenzado una asignatura que promete: Educacion Cívica, me la dá un profesor que ya tuve y que me encanta. Esto supone seguro futuras reflexiones que volcar aquí.
Un besote muy gordo!
Un besote muy gordo!
lunes 28 de septiembre de 2009
Quiero
Ayer estuve viendo a los Celtas Cortos, casi desde los 5 o 6 añitos tenía ganas de verlos en concierto ya que podríadecir que me he criado escuchándolos.
Llevo una temporada dandole vueltas a a mi futuro, en plan profesional, y pensando a que quiero dedicar mi vida, y ayer en el concierto escuché una canción que, aunque de una manera un poco happyflower, explica lo que me gustaría que fuese mi profesión, lo que me gustaría ofrecer a la gente... Ay! Y eso en que carrera se estudia.
Llevo una temporada dandole vueltas a a mi futuro, en plan profesional, y pensando a que quiero dedicar mi vida, y ayer en el concierto escuché una canción que, aunque de una manera un poco happyflower, explica lo que me gustaría que fuese mi profesión, lo que me gustaría ofrecer a la gente... Ay! Y eso en que carrera se estudia.
Bienvenido, esta es la tierra de los sueños
cuenta y dime que es lo quieres soñar
con mi magia seremos dos compañeros
por tus sueños, si me invitas a pasar
Quiero ver la luz del Sol natural
quiero despertar sin temer morir
quiero caminar de país en país
sin tener que odiar a quien vive allí
Quiero amanecer en un mundo en paz
quiero resistir a ser infeliz
quiero enamorar a esa chica, si
quiero colorear el día que esté gris
Quiero cultivar un bello jardín
quiero despertar en un día feliz
quiero yo cantar mis deseos, si
y quiero soñar que son realidad
Quiero amanecer
quiero resistir
quiero enamorar
cuenta y dime que es lo quieres soñar
con mi magia seremos dos compañeros
por tus sueños, si me invitas a pasar
Quiero ver la luz del Sol natural
quiero despertar sin temer morir
quiero caminar de país en país
sin tener que odiar a quien vive allí
Quiero amanecer en un mundo en paz
quiero resistir a ser infeliz
quiero enamorar a esa chica, si
quiero colorear el día que esté gris
Quiero cultivar un bello jardín
quiero despertar en un día feliz
quiero yo cantar mis deseos, si
y quiero soñar que son realidad
Quiero amanecer
quiero resistir
quiero enamorar
y quiero soñar
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

