Es curioso como las coincidencias se aparecen, a veces se ocultan tan poco que hay quien quiere pensar que se tratan de señales, como a todos aquellos que nos fascinó el Alquimista de Paulo Coelho.
En el cole hemos empezado a llevar a comer al comedor a un chico que tiene algun tipo de retraso madurativo o un posible autismo, aún es muy pronto para diagnosticar nada "oficial" pero si que es cierto que es un chico difícil de manejar (sobre todo para personas que no estamos preparados para ello). Durante la siesta de los niños de infantil, cuando ya han caido dormido todos (o casi todos) nos sentamos a charlar en bajito los dos monitores de comedor hasta que viene su profe. Ayer hablamos de los difícil que tiene que ser para un padre asumir que se tiene un hijo con estas características, y pensar en cómo satisfacer todas sus necesidades para que sea feliz siempre, incluso cuando uno ya no esté. La verdad es que es un tema complicado, y como en todo habrá mil posiciones y mil formas de vivirlo. Hoy buscando canciones, he encontrado una que precisamente trata sobre esto que hablamos ayer. Es de Barricada (Si, si Barricada, los mismos) Se trata de una canción que cede el dinero sacado de los derechos de autor a ANFAS, una asociación que trabaja con discapacitados. La idea por lo visto es conseguir nuevos socios para la asociación. La letra de la canción es una adaptación que hizo el Drogas sobre un texto que escribió la madre de una de las niñas, Ichxel. A mi me parece que esta es la forma de sentir el tener un hijo, sea como sea, ésta es la filosofía que creo que se debe tener al aventurarse en traer y cuidar una vida.
En fin, que no me voy a poner muy cursi, leed la letra de la canción que merece la pena.
Barricada - Déjame que me vaya contigo
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Ya te escribía antes de verte nacer. Te conocía y te hablaba también. Pinté dibujos como nubes de papel. Eres la más guapa.Tu nombre siempre fue Ixchel. Cambió la mirada que daba forma a mi mundo. Tragué saliva por ser la estrella sobre mi piel.
Déjame que me vaya contigo a compartir tu destino. Déjame que me vaya contigo. Déjame que me vaya contigo a perderme en tu cariño. Déjame que me vaya contigo.
Un arco iris de ilusiones es tu vida en mí. Eres la gasolina que a mi viaje da energía. El pasado ya no cuenta. El futuro ¿para quién? Hazlo como tu sabes.Tu nombre siempre fue Ixchel.
Déjame que me vaya contigo...
Generosa y sin malicia, saca lo mejor de mí.
Déjame que me vaya contigo a descubrir tu camino. Déjame que me vaya contigo...
La podéis descargar aquí (aunque quizá lo suyo sería pagar por ella ¿no?)
Ay! mi pescadito deja de llorar Ay! mi pescadito no llores ya más...
Hizo bizcochos y al mar los tiró ya junto al barco ni un pez se acercó. Ay! mi pescadito deja de llorar Ay! mi pescadito no llores ya más...
Le dijo al Bonito con tino y ardor "si tu eres bonito yo soy una flor" Ay! mi pescadito deja de llorar Ay! mi pescadito no llores ya más
Aunque jamás tenga dinero me siento feliz y muy contento
Existe una escuela en el fondo del mar todos los pececitos van allí a estudiar. En los libros aprenden el cebo a picar, sin dejar que el hocico se enganche al tirar.
Ay! Mi pescadito no llores ya más porque una ballena un día serás. Con aletas y cola para navegar y también unas alas para ir a volar.
Ay! mi pescadito deja de llorar Ay! mi pescadito no llores ya más...
Y si no la habéis visto jamas se llama "Capitanes Intrépidos" y es una de las indispensables. Escuche muchas veces esta canción de pequeño, y cuando de mayor volví a ver la película me encantó... supongo que la idea que tengo de un buen educador es precisamente la de Manuel, el hombrecito del organillo. Ay!! que recuerdos...
Mucho tiempo sin escribir supongo... para que te voy a engañar incluso pensé en darme un respiro con el blog y dejarlo en Stand-by un tiempo hasta que lo volviese a pillar con ganas, con un típico cartel de enseguida vuelvo, no se si por que no tengo grandes cosas que contar, o por que las cosas que tengo que contar tampoco son tan importantes como para dedicarles tiempo y darlas forma... o simplemente no se si me apetece darlas forma.
El caso es que me apetecía escribirte, así, como los locos, directamente de tí a mí, y ya sabes que no suelo hacerlo, que la única vez que te he escrito una carta sigue en un sobre cerrada con una inscripción que reza: "abrir dentro de 20 años" y una fecha que ahora mismo no recuerdo pero que quizá debería revisar.
Por aquí las cosas avanzan, sobre todo avanzan, apenas me propuse centrarme con mis cosas a mediados de mes y cuando he querido darme cuenta me encuentro a mediados de mes del mes siguiente, no me extraña que Sabina perdiese el mes de Abril y no otro. ¿Recuerdas que el año pasado nos ocurrió lo mismo? Aquella vez lo justificamos con la máquina del tiempo, ahora una carta... en fin supongo que no aprendo y que el hecho de que cada año me ocurra lo mismo forma parte de mi. Tendré que acostumbrarme.
De todas formas tampoco esta tan mal, y supongo que es raro esto de que se te marchen los tiempos volando cuando más allá de tres meses no sabes hacia donde vas a encaminar tu vida, no se si esto le pasará a todo el mundo que esté indeciso (hablando en términos de proyección de futuro), pero parece más lógico que sea al revés. Por que chico, la verdad es que mirando hacia un futuro muy próximo nos toca currar todo lo que no hemos currado en todo este año y no se a ti, pero a mi se me abren las carnes. Pero ya sabes lo que toca, es lo que decidimos y además estamos totalmente de acuerdo en que si no se hace nada las cosas no se cambian solas.
En fin que más allá de Julio no veo nada, ya se irá dibujando. Y si miro hacia atrás supongo que habrá que rescatar momentos o algo, si han pasado tan rápido seguro que alguno se me quedó por alto y debería recogerlo. Por ejemplo que nos despedimos de la abuela, dejó de sufrir, volví a sentir por ella como hacía mucho que no lo hacíamos, se volvió a juntar toda la familia, durante unos 20 minutos, después del funeral volvimos a ser una familia, y después en la habitación de casa, rebuscando entre archivos encontré esta foto, lloré, me maldije por todas las veces que no la hice caso cuando vivía, por todas las veces que pasé delante de ella ignorándola cuando estaba enferma, lloré porque nunca más me volverían a mirar comer de esa forme y después me sentí muy bien, por que supe qu las cosas habían ido como tenían que ser.
También supongo que merece la pena recuperar un comentario fugaz que me hizo sentir muy bien "Pues yo creo que Pape podría ir a combate pronto" y que me dijesen que si quería hacer las técnicas en la exhibición de kenpo, parece que si que me sigo sabiendo entusiasmar con algunas cosas. Igualmente me hizo sentir muy bien que a unos chavales que llevan toda su vida haciendo las cosas a su manera les gustase que les contase como las hacía yo en mi grupo, aunque pueda ser vanidoso me gustó ser yo quien se lo contase y que les crease un poco de admiración y curiosidad. Por supuesto me encantó que me pellizcara y me sonriese de forma cómplice en el sofá de su casa, me encantó pasar una semana tan unidos y ser casi uno, me encantó no saber cual había sido el mejor momento del día de tantos que había habido y me encantó haber estado desbordado (en el buen sentido de la palabra desbordar) durante casi una semana desde que volví de Barcelona. Me gustó mucho tocar la mano del cantante de AC/DC, supongo que no hbía mejor manera de haberles vito...
No está mal ¿no? tampoco ha ido tan mal en este tiempo ¿no? Claro que ha habido cosas feas, pero bueno, no voy a contártelas por que se que a esas les das vueltas tu solito y esta carta precisamente la escribo por que me apetecía recibir una carta, pensar que alguien se acordó de mi y me escribió, y ya que se acordaron de mi por lo menos que me recordasen cosas agradables. Además que me dejo un montón por contarte,por que también se que igual que te paras a pensar en las cosas malas también tienes capacidad para acordarte de las buenas, así que te pongo como deberes que rebusques por dentro de esa cabezota ya medio calva recuerdos agradables, que tienes un montón.
Bueno me voy a ir despidiendo que mañana tenemos un día largo y duro y hay que dar la talla. Tu no te desanimes que marchando poco a poco vamos a poder con todo, lo importante es no parar, y si no llegamos a todo no pasa nada, a mi siempre me vas a gustar igual y nunca me vas a decepcionar, y si lo haces ya sabes que lo hablamos por la noche, cuando repasamos el día, y si no nos gusta lo enderezamos pronto.
Un besote de los tuyos:
Papeles!
P.D.: Ah! He encontrado un buen arma con la que tirar, póntela mañana por la mañana y verás como va guay.
Pienso saltar mas alto, mearle al calendario, jugar al escondite con el desengaño. Pienso seguir viviendo, rompiendo las recetas, perder el autobus que lleva a la impaciencia. Pienso ser un buen chico y abrasar más fuerte; las novias que no tuve hoy vendrán a verme. Y voy a enamorarme diez veces por semana y aprenderé a ligar con test de la Ragazza. Hoy voy a disparar contra la realidad, voy a buscarle un chico a las solteras de este bar. Hoy voy a mejorar y pienso divorciar a todas las mujeres tristes que hay en mi ciudad. Hoy voy a ser feliz y voy a sonreír, le daré un cheque en blanco a mi porvenir. Hoy voy a correr más que la mediocridad; denunciaré por malos tratos a la soledad. Hoy voy a hacerlo bien y voy a salir bien en las fotografías que nunca me haré. Hoy voy a ser feliz y pienso recibir una postal que diga cuánto te acuerdas de mí. De mí, de mí... Pienso encontrar las llaves que cierran las heridas, pienso matar al que inventó las despedidas. Pienso quitarle el filo a todas las navajas, pienso comerme los volantes de tu falda... Pienso alquilar las olas cuando te sientas sola, pedirte de regalo en mi lista de bodas. Plantar trescientas flores entre los rascacielos... mostrarte cuantos besos caben en un cuerpo. Hoy voy a disparar contra la realidad, voy a buscarle un chico a las solteras de este bar. Hoy voy a mejorar y pienso divorciar a todas las mujeres tristes que hay en mi ciudad. Hoy voy a ser feliz y voy a sonreír, e daré un cheque en blanco a mi porvenir. Hoy voy a correr más que la mediocridad; denunciaré por malos tratos a la soledad. Hoy voy a hacerlo bien y voy a salir bien en las fotografías que nunca me haré. Hoy voy a ser feliz y pienso recibir una postal que diga cuánto te acuerdas de mí.
La luz de aquel día brillaba extraña, apenas pasaba por entre el muro de nubes grises y plomizas que emparedaban el cielo, y daba a aquella tarde de febrero un aspecto como de película, como de imágenes de una cinta vieja de las de VHS, que se graban en la memoria sin que uno se lo proponga.
Por allí pasaba, cabizbajo y enfundado en mi abrigo que me tapaba el cuello del viento que comenzaba a soplar y de las impertinentes gotas de agua que empezaban a caer y a enfriar mi cuello. Parecía como si alguien le hubiese dado al botón de pasar la cinta hacia delante y la plaza de Conde Casal entera comenzaba a correr para llegar antes al metro o a las marquesinas de las paradas de autobús mientras una violenta llovizna comenzaba a hacer estragos sin piedad.
De pronto les vi, eran las dos únicas personas que no corrían para llegar a ningún sitio, y quizá por ello me llamaron la atención. El debía tener unos 70 y ella no más de 30, la agarraba de la cintura, y la miraba hacia arriba pues era más alta que él, frente a frente sus mirabas se cruzaban,una sonrisa acompañaba al gesto, y por unos instantes el tiempo se detenía para ellos, nada importaba, ni la lluvia, ni la gente corriendo, ni ese joven de pelo largo que se había parado para mirarles.
Durante aquellos instantes el mundo entero podría derrumbarse, que nada podría hacerles recordar dónde estaban, nada podría convencerle a él de que su esposa, la única persona a la que realmente llegó a querer, llevaba más de 15 años muerta, nada podría hacerle recordar que le abandonó por que cuando bebía se volvía insoportable, que cuando se quedó solo se volvió más mezquino aún, y por supuesto nada podría hacerle recordar que el día que en que decidió a cambiar y recuperar a su mujer, el día que decidió comenzar de nuevo y dejar de beber para presentarse en la puerta de la persona que amaba con una flor recibió la triste noticia de que su mujer había muerto sola y sin haber escuchado su último sincero "te quiero". Nada podría hacerle recordar como su vida fue cuesta abajo y como dejó de querer todo el mundo, incluso a si mismo.
Ella tampoco podría recordar en ese instante su largo viaje desde Haití, el momento en que decidió fiarse de aquel hombre blanco que le prometía dinero, dinero con el que poder pagar la escuela de sus dos hijos pequeños de 4 años, para que fuesen hombres de provecho y nunca más tuviesen que jugar en la calle y nunca llegasen a ver pistolas y gente muerta en reyertas. En aquel instante no podría acordarse de que aquel trabajo no era de camarera, ni de la verguenza, el asco, el miedo y la rabia que sintió cuando aquel indeseable la violaba, tampoco podía recordar aunque quisiese en ese instante, la frustración durante tres años de intentar salir de esa situación y no tener más satisfacción que poder hablar con sus hijos de vez en cuando.
Nada les podría recordar quienes eran ni cómo habían acabado así, pues durante unos instantes, sus miradas se cruzaron, y después de haberse amado falsamente en un intercambio de dinero, era ahora cuando realmente se estaban amando, no importaba quienes eran, ni donde estaban, por unos instantes sus corazones habían vuelto a funcionar y desde hacía años recordaban lo que era querer y ser queridos.
La lluvia siguió cayendo, y un ejecutivo al que se le estaba mojando el traje pasó corriendo entre ellos, separándoles y rompiendo el momento sin apenas darse cuenta de lo que había hecho. Ella se dio la vuelta y comenzó a correr hacia el autobús, el enfiló hacia el metro con una velocidad envidiable para su edad. La tristeza les invadió de nuevo, y el recuerdo amargo de sus vidas y la horrible sensación de tener que volver a ellas les borró la sonrisa de nuevo. Sin embargo yo sé que en el fondo, y aunque nunca más vuelvan a verse, su existencia es un poquito menos insoportable pues recordaron que siguen sabiendo amar.
De regreso a casa, chorreando como un tonto, pensé en la extraña pareja y en la lección que sacaba de todo ello, y me dieron ganas de darles las gracias por revelarme una de las mayores verdades que tantas veces olvidamos, y que aunque suena cursi es cierto, y es que sin amor la vida no tiene sentido y que lo que eso es precisamente lo que llena esos vacíos que a veces nos invaden.
Dedicado a la pareja que se miraba en la plaza de Conde Casal que me inspiró a adornar su historia.
El Jueves 5 de Marzo estuve viendo a Lagarto Amarillo en concierto en la sala Joy, y fue una pasada!!!
De entre todas las canciones que tocaron, hubo una que me gustó mucho, creo que es de las nuevas canciones que han hecho ya que buscando por internet no he encontrado nada más que un video de la propia canción en el concierto.
Canción que por cierto tocó con un Antonio Vega, que se le caía el micro y no pudo sacar todo lo que aún le queda dentro a ese hombre. Una pena.